RATIONALIST INTERNATIONAL

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La India hubiera sido un mejor lugar sin Sathya Sai Baba

Sanal Edamaruku

Presidente

Indian Rationalist Association & Rationalist International

Cuando Sathya Sai Baba murió esta mañana (24 de abril de 2011) a la edad de 85 años, demostró nuevamente que los milagros y las predicciones fallan. Él había predicho ante una audiencia pública en su cuartel en Puttaparthy, en el año 2000, en repetidas ocasiones, que él moriría únicamente a la edad de 96. Hasta el último momento, muchos de sus devotos se aferraron a su palabra y esperaron el milagro. Esto sirva para crear consciencia para los millones de crédulos a los que él engañó.

De mortuis nihil nisi bene, se dice: sólo habla bien del muerto. Pero yo creo que el caso de Sathya Sai Baba califica para una excepción. Es demasiado el daño que le hizo a la India. Su devastadora influencia en la razón y el temperamento científico causó un gran revés al país. En su tiempo, cuando los avances científicos a grandes avances sociales y económico y el despertar científico empezó a esparcirse por toda la india, Sathya Sai Baba lanzó su "contra revolución" de superstición, apoyado por políticos irresponsables y otras figuras públicas que deberían haber actuado mejor. A mi juicio, este es el crimen más grande. He demostrado exitosamente una y otra vez sus fraudes. De igual manera lo hicieron otros racionalistas. Pero gracias a sus protectores políticos nunca se le tuvo responsable por sus crímenes en contra de la razón pública. Tampoco fue multado por ningún otro crimen de los que se le acusaban. Numerosos casos de abuso sexual y asesinatos todavía están por investigarse, no sin mencionar los secretos financieros de su imperio.

Sathya Sai Baba insistía con toda seriedad que él era dios, el creador del universo, y "probaba" su divinidad con unos cuantos "milagros" menores. Como hijo del tántrico de la villa, era familiar con los trucos de manos y de comercio. Sin embargo, no sólo fascinaba a los pobres y sin educación con sus presentaciones fraudulentas. A través de los años, logró atraer la galaxia de los ricos y poderosos, entre ellos los ministros, primeros ministros, presidentes, jefes de justicia, los más altos industriales y las súper estrellas.

Sathya Sai Baba tenía un modus operandi especial que era la llave de sus deslumbrantes éxitos y la raíz de su enorme influencia. Muchos de sus devotos de la alta sociedad se acercaron para servir sus intereses propios. Vinieron a rozar hombros con los prominentes. Muchos se unieron al club porque estaba funcionando como un poderoso sindicato esparciendo sus tentáculos en todo el sistema político. Era la ruta hacia los puestos altos y la forma de lograr cosas. Otros estaban buscando apoyo financiero o querían deshacerse de su dinero mal habido. El imperio, se decía, estaba basado en el lavado de dinero, usando devotos extranjeros y ramas. De hecho, las grandes donaciones extranjeras contrastaban mucho con el comparativo modesto número de devotos extranjeros activo y de las muy débiles ramas extranjeras, que tenían sede en casas privadas. Eso no era de sorprender, cuando uno considera que Sai Baba no hablaba otro idioma más que Telugu y viajó una sola vez al extranjero -para visitar a su amigo Idi Amin en Uganda.

En su cumpleaños 80, los seguidores de Sai Baba anunciaron que él podría dejar de ser un hombre milagroso para convertirse en un filántropo. Eso fue, después de que él demostró tan seguido sus milagros en televisión que muchos niños de la calle podían imitarlo.Ya que él había gastado parte de su gran fortuna, obtenida de los crédulos, para el desarrollo social alrededor de su villa ancestral, ahora se le presentan como si fuera un santo. Pero tan útiles que sean los hospitales, las escuelas y los proyectos de agua para los pobres, esta filantropía-alibi es bien conocida por los jefes de la mafia. No se pueden comparar con los crímenes y el daño que se ha hecho a la sociedad de la India.

En diciembre de 2005, le escribí una carta al entonces presidente Dr. Abdul Kalam, uno de los fervientes seguidores de Sai Baba, quien nunca me respondió. Solicité investigaciones criminales en contra de Sai Baba. Si sus proyectos sociales de desarrollo significan indulgencia para hacer nulos sus crímenes, este procedimiento es sin precedentes y inaceptable, le escribí. Es una vergüenza para la India que las acusaciones bien fundamentadas de numerosos testigos en contra de Sai Baba fueran ignoradas sin investigación. ¿Es que las ropas de saffron hacen al ofensor intocable ante la ley? ¿Tenemos que tolerar el proteccionismo político que alza su frente tan desafiante, burlándose de la democracia de la India?

Sathya Sai Baba causó gran daño a la India. Sus irresponsables patronos políticos corrompieron la cultura política de la India. Animados por la influencia de Sathya Sai Baba, un nuevo clan de hombres milagrosos lo imitan. La India hubiera sido un mejor lugar sin Sathya Sai Baba.

(Este u otro artículo del Boletín Rationalist International pueden ser reproducidos por periodistas, blogs o sitios web sin cambiar o alterar su contenido, y con el debido reconocimiento.)

Traduction: Miguel Landgrave